El proyecto Corredor Biológico Costa-Andes es una iniciativa conjunta de largo plazo impulsada por Parques Para Chile, WWF-Chile y el Centro de Estudios Ecológicos Avanzados (CASEB) de la Universidad Católica. Su objetivo es maximizar la conectividad biológica entre las Cordilleras de la Costa y de Los Andes en la Provincia de Valdivia, a través de la protección de hábitats críticos en este paisajeconsiderado prioritario para la conservación por la Estrategia de Biodiversidad de la Décima Región y por la Visión de Biodiversidad para la Ecorregión Valdiviana de WWF. Parques Para Chile está desarrollando acciones tendientes a avanzar en la ejecución del Corredor Biológico Costa-Andes. Entre ellas cabe destacar el apoyo a las Áreas Protegidas Privadas (APP) organizadas en la Asociación Gremial de Propietarios, Tenedores y Usuarios de APP de la Provincia de Valdivia.
Actualmente las Cordilleras de la Costa y de Los Andes mantienen las superficies continuas más relevantes de vegetación nativa al interior de la Ecorregión Valdiviana, la que prácticamente ha desaparecido del valle y los cordones transversales. Dado que la Cordillera de la Costa es la fuente de distribución genética de todas las especies del bosque valdiviano que la ocuparon como refugio durante las ultimas glaciaciones, es allí donde existe la mayor diversidad y riqueza de especies, y la mayor diversidad genética al interior de éstas. Así, las poblaciones localizadas en la Depresión Intermedia, los Cordones Transversales y la Cordillera de Los Andes se verían enormemente beneficiadas al restablecer sus flujos genéticos con las poblaciones que habitan en la Cordillera de la Costa, lo que aumentará su capacidad de adaptación evolutiva.
Por otra parte, los relictos más significativos de bosque nativo en la Depresión Intermedia de la Décima Región se localizan en la Provincia de Valdivia. Estos relictos corresponden a fragmentos de bosques nativos adultos de 500 hectáreas o más en los altos de la serranía transversal, vegetación ribereña y hualves. Existen antecedentes que permiten hipotetizar que estos fragmentos de vegetación relicta de funcionan actualmente como corredores para el desplazamiento de especies con problemas de conservación como el Pudú (Pudu pudu), el Monito de Monte (Dromiciops gliroides), el Puma (Felis concolor) y el Carpintero Magallánico (Campephilus magellanicus), entre otros.
Estos fragmentos continúan subdividiéndose y reduciéndose en tamaño, llegando en ocasiones al reemplazo total del bosque por terrenos agrícolas y pastizales, plantaciones forestales y formaciones de matorral con una alta participación de especies exóticas altamente invasoras como espinillo (Ulex europaeus), murra (Rubus ulmifolius), retamo (Cytissus sp.) o aromo (Acacia dealbata, Acacia melanoxylon).
La conservación in situ de los fragmentos de bosque nativo que aún es posible encontrar en la Depresión Intermedia es fundamental debido a que el germoplasma que contienen representa la última muestra de la biodiversidad originalmente presente en esta zona. |